¿Cómo las redes sociales me afectaron personalmente?
Déjame empezar por contarte un poco de mi propia experiencia. Soy Madre de 3, casada, llevo 16 años en practica privada después de un largo doctorado terminado en Nova Southeastern y una carrera satisfactoria como psicólogo clínico, decidí hace 5 anos emprender un proyecto de contenido como influencer y psicóloga en las redes sociales, y durante ese tiempo me di cuenta de cómo fui perdiendo mi autenticidad y mi verdadera voz. Mi mente estaba enfocada en lo que me iba a convertir y mostrar la Mariam que seré en el futuro, en vez de enfocarme en la Mariam que soy. Como estrategia para mostrar algo mejor de mi. Caí en la trampa de ser quien las redes sociales te hacen pensar que seas con la farsa de que así tendrás más engagement. Y sin darme cuenta, mi sistema digestivo comenzó a fallar. Me había entregado a un proyecto que mi esencia no podía metabolizar
Estaba tan preocupada por seguir los algoritmos de Instagram y por conseguir el mayor número de likes y seguidores, que me olvidé de lo que realmente importaba: ser yo misma y conectar con mi comunidad de una manera auténtica y valiosa. Me di cuenta de que había abandonado mi profundidad en el escribir y que solo estaba tratando de encajar en lo que se espera en línea.
Y aunque tenía una buena cantidad de seguidores, me di cuenta de que algo faltaba en mi vida. Me sentía vacía y superficial, y no sabía por qué. Fue entonces cuando me di cuenta de que las redes sociales se habían convertido en un secuestrador de mi autoestima y amor propio.
Y si a mí me pasó, sé que le puede pasar a cualquiera. Todos tenemos la necesidad de sentirnos aceptados y amados, y las redes sociales juegan con esa necesidad al promover la imagen de una vida perfecta y sin problemas. Pero la realidad es que nadie tiene una vida perfecta, y compararnos con lo que vemos en línea solo nos lleva a sentirnos insatisfechos con nuestras vidas.
Por eso, quiero dar un giro a la forma en que me relaciono con mi comunidad en línea. Quiero ser un ejemplo de cómo podemos transformar nuestra relación con las redes sociales para que sean una herramienta positiva en nuestras vidas. Y para lograrlo, he decidido volver a los canales de comunicación más personales, como el email, donde puedo tomarme más tiempo para trabajar en ideas y contenido valioso que pueda realmente impactar y ayudar a mis lectores.
Sé que no estoy sola en esto, que muchos de ustedes también han sentido la presión de cumplir con las expectativas de las redes sociales. Y juntos podemos romper con ese patrón y encontrar la verdadera felicidad y conexión en nuestras vidas.
Porque al final del día, la vida trata de ser auténticos y amarnos a nosotros mismos. No de lo que los demás piensen de nosotros en línea. Así que te invito a unirte conmigo en este camino de autenticidad y aceptación, dejando atrás la trampa de las redes sociales y abrazando nuestra verdadera identidad.